domingo, 8 de julio de 2012

9 De Julio de 1816



"Porque esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente.”
Che Guevara


¿Independencia para quien y en beneficio de quienes?

A nuestro entender el 9 de julio 1816 y la llamada  declaración de “independencia” es cuando empieza a cerrarse un ciclo jurídico y político iniciado el 25 de mayo de 1810; la declaración de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata era el triunfo de los comerciantes porteños y los hacendados bonaerenses asociados al capital mercantil inglés; y al mismo tiempo, fue la derrota política –luego lo sería militar- del otro proyecto de país que encarnaba José Gervasio Artigas.


Porque el proyecto de país impuesto a sangre y fuego desde Buenos Aires a partir de mayo de 1810 se limitaba a obtener la independencia política de estos territorios y establecer el librecambio para que comerciantes y estancieros hicieran mejores negocios con el capital inglés.
Para ello, no trepidaron en dividir a las Provincia Unidas del Río de la Plata y perseguir hasta la muerte y/o el exilio a quienes desarrollaron otros proyectos de independencia para la región. El proyecto de las clases dominantes con asiento en Buenos Aires empieza y termina en el país que tenemos: formalmente, este es un país soberano e independiente, con gobernantes, leyes y símbolos propios; pero que, al no ser propietario de sus recursos y actividades económicas, desarrolla un modelo de país agropastoril-extractivo que no tiene cabida para la mayoría de sus habitantes. Los únicos beneficiados con este modelo de país, fueron en el pasado y lo son en el presente, las minorías propietarias que se asocian con el capital extranjero para mejor expoliar al país.
El Congreso de Tucumán comenzó a sesionar el 24 de marzo de 1816, con 33 diputados. Las reuniones se realizaron en una casa alquilada que luego sería llamada la Casa de Tucumán, propiedad de una tal Francisca Basan de Laguna.
En el mismo quedan en evidencia dos modelos de país el de las elites y el de Artigas y la liga de los pueblos libres.
Por ello es que en 1816, el Congreso reunido en Tucumán –luego trasladado a Buenos Aires- sesionó sin la presencia de las provincias de la Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Santa Fe, ya que estos representantes artiguistas encarnaban los intereses sociales de los criollos pobres, de los indios, de los mestizos y negros, es decir, de los que ayer y hoy, conformamos la mayoría de la población: trabajadores del campo y la ciudad. Y el Congreso de 1816 sólo tenía cabida para una declaración formal de independencia y no para la independencia integral (política, económica y social) que sustentaba Artigas.
En ese sentido no puede extrañar la propuesta federalista, de unión de los pueblos en base a la cooperación y sobre todo como contraposición concreta al modelo centralista de la ciudad puerto, sede del poder de los grandes terratenientes y comerciantes vinculados a Europa, Buenos Aires.
 En síntesis un proyecto de desarrollo regional soberano, independiente y de amplia base social, antagónico con el proyecto centralista de integración de las Provincias en el mundo imperialista para beneficio de los grandes comerciantes y terratenientes. Como toda contradicción antagónica se resuelve por la violencia, la guerra era inevitable y el pueblo en armas de Artigas se enfrento a las tropas de los imperios y los gobiernos cómplices.
 La derrota militar de este proyecto, fruto de la inferioridad numérica, la traición, y la inferioridad técnica, no niega de ninguna manera lo acertado de la propuesta.

La historia de nuestra región confirmo dramáticamente que el camino emprendido por los vencedores de entonces, no puede de ninguna manera asegurar el desarrollo de nuestros pueblos y el sometimiento, el atraso, la injusticia y la miseria de hoy son prueba de ello. La necesidad de un proceso de desarrollo independiente de nuestros pueblos esta hoy, exactamente igual que ayer, unida indisolublemente a la lucha contra los grandes terratenientes, los latifundistas, que hoy son además banqueros y gerentes de las multinacionales, a la lucha contra los imperios de turno, ayer contra los españoles, los portugueses y los ingleses, hoy principalmente contra los países imperialistas modernos.


“El patriotismo es la principal parte de la ideología mediante la cual la burguesía envenena la conciencia de clase de los oprimidos y paraliza su voluntad revolucionaria, porque patriotismo significa sujeción del proletariado a la nación, tras la cual está la burguesía”


León Trotsky

Agrupación
“La Olla”







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